¿Qué vinos tomé esta semana? (330)
Viernes 18
Noche de sushi, buena ocasión para degustar un excelente blanco como lo es el Chardonnay Roble 2007 de Saint Felicien, de la bodega Catena Zapata.
Quizás este sea uno de los vinos que más he tomado y no me canso de hacerlo, ya que año tras año demuestra que mantiene su calidad. Incluso el de esta oportunidad que tiene tres años de botella y se encuentra en un estado impecable.
Posee un color dorado claro, con un aroma cargado con una leve presencia de manteca y frutas tropicales maduras, si bien ya no son tan potentes como la última vez que lo tomé, pero siguen presentes. En boca mantiene su delicadeza, su paso elegante, su buen carácter. Sigue siendo untuoso, muy agradable. Un vino que se deja tomar hasta terminar la botella.
Como siempre fue un compañero ideal para los diversos bocados de pescado con arroz y demás elementos que componen este plato. Un vino que mantiene vigente su potencial, que quizás todavía pueda expresarlo por más tiempo, por lo que seguramente lo volveré a tomar este año.
Hasta la próxima cena o botella.
Samuel Julio Hirsch
Bautizar es dar nombre, menos al vino que se lo quita. Anónimo