¿Qué vinos tomé esta semana? (253)

Jueves 19
Después de casi un año volví a la vinoteca de Martínez Uva Mystic, que tiene nuevos dueños, en esta ocasión para conocer y degustar los vinos de la bodega Antucurá, comercializados por mi amigo Gastón Blondel a través de Clusters Wine Select.
La presentación de los vinos la llevó a cabo el enólogo de la bodega, el Lic. Gabriel Aristarain, comenzando por la historia mítica del nombre que da origen a la bodega, devenida del terruño, el cual fue habitado en antaño por indígenas. De su lengua surge el nombre y logo de la bodega.
Este emprendimiento, que cuenta con el asesoramiento de Michel Rolland, fue concebido para elaborar vinos Premium, principalmente basados en el estilo francés de uno de sus propietarios, aunque debe conciliarse con nuestro Malbec.
El primer vino degustado fue Barrandica 2005, un blend compuesto de un 50% de Merlot, 40% de Cabernet Sauvignon y un 10% de Malbec. Después de pasar cerca de un año en barrica, su color es rubí brillante, su aroma es a crudo con la presencia de un toque alcohólico y frutos rojos maduros.
Sus taninos están presentes, pero en forma delicada, el alcohol se vuelve hacer presente, y al unirse a estos taninos, la alianza es buena, ya que al final producen un cierto dejo dulce, además de otorgarle la posibilidad de guarda prolongada. Es un vino complejo, elegante, muy bueno. Será interesante ver su evolución, e inclusive volver a tomarlo con el plato adecuado. Me gustó mucho.
A continuación le siguió, Calvulcurá 2004, otro blend. Esta elaborado con un 60% de Merlot y un 40% de Cabernet Sauvignon. Este vino fue evaluado por Robert Parker quien le otorgó 91 puntos.
Su color es rojo intenso con un borde amarronado. En su aroma encontramos nuevamente alcohol, un poco del tostado de la madera por la cual reposó durante más de un año. Hasta se podría decir que pasa algo ahumado. Al final están los frutos rojos maduros que parecen levemente dulces, en boca tiene una astringencia importante, pero que también mezclado con el alcohol lo transforma en algo apetecible. Tiene buen cuerpo, una personalidad fuerte, es apto para la guarda. Es necesario pasarlo al decanter dada la concentración de alcohol y taninos que tiene. Incluso al pasar a la copa, luego de un lapso de tiempo se amaina y podemos apreciar un dejo dulce.
Este vino, como los otros de la bodega, es producido en cantidades limitadas. Lo considero muy bueno. También habrá que volver a probarlo más adelante acompañado con el plato adecuado.
El último vino en ser degustado fue Antucurá 2003, un assemblage de un 50% Cabernet Sauvignon y un 50% de Merlot. Este paso más de 16 meses en barrica, su color es un rubí intenso con borde anaranjado. En su aroma encontramos compota de ciruelas, uvas pasas, la presencia alcohólica que parece ser la marca distintiva de la bodega, el tostado aportado por esa larga estadía en barrica. Al final en boca volví a encontrar esa conjunción de fuertes taninos, sumados al alto grado alcohólico, que repite las misma conclusiones, de la futura guarda, el uso del decanter, su cuerpo bien estructurado.como los otros también es de producción limitada. También tengo interés en probarlo más adelante, especialmente con el maridaje idóneo. Es un muy buen vino, con un futuro prometedor.
Hasta la próxima cena o botella.

Samuel Julio Hirsch
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno. Anónimo

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