¿Qué vinos tomé esta semana? (190)
Martes 30 de junio
En otra noche, inspirado, y para salir de la rutina de los mismo platos, me puse a inventar algo en la cocina. El resultado fue un salmón rosado al pomelo con verduras salteadas. Para este plato tan elegante que mejor que un espumante, así que elegí María Codorniu Brut de la bodega Séptima.
Este espumante ya lo había probado antes, sin embargo esta es una nueva versión comenzando por la botella, que es diferente. Además durante su proceso de elaboración el vino fue fermentado en roble.
A primera vista tiene una exuberante cantidad de espuma, que al volatizarse, solo permanece una lluvia pequeña en la copa. Su color es un dorado claro, tiene un importante aroma frutal, en boca es demasiado suave, con una falta de carácter. La verdad esperaba algo mejor; es un espumante más para competir dentro de su franja de precios.
Hasta la próxima cena o botella.
Samuel Julio Hirsch
“Exploré con mi corazón mediante alegrar mi carne aún con vino, mientras conducía mi corazón con sabiduría, aún para echar mano de la tontería hasta que viera yo qué bien había para los hijos de la humanidad en lo que ellos hacían bajo los cielos por el número de los días de su vida. ”
Eclesiastés 2:3