¿Qué vinos tomé esta semana? (163)
Viernes 1 de mayo
Llego el feriado del primero de mayo, así que me encerré en la cocina para elaborar el almuerzo, ya que venían unos familiares. Hice unas empanadas de bacalao y un peceto relleno en su salsa acompañado por un arroz con pasas y nueces pecan adornado con champiñones al curry. El postre, volcán de chocolate con helado, lo hizo mi esposa.
Todo esto fue regado con diferentes vinos. Primero aproveché la ocasión para tomar un espumante alemán que me compré en las vacaciones y que no tomaba hacia más de quince años: se trata de Henkell Trocken Dry Sec, de la bodega Henkell.
Este espumante fue muy popular hace unos cuantos años, atrás especialmente por su precio. La bodega que lo elabora lo lleva haciendo hace más de 150 años, con su estilo particular. A mi me gusta mucho.
Tiene un color dorado claro, muy poca espuma, sus burbujas son extremadamente finas, tiene una aroma a tostadas y frutas tropicales, en boca es bien suave, no tiene acidez, pero tampoco es dulce, se llevó en una forma muy amable con la entrada.
Cuando pasamos a la carne elegí una botella de Tierras Altas Malbec 2006 de la bodega Tierras Altas de la familia Vargas Arizu. Este vino tiene un color rojo con unos tonos violáceos. Después encontré el característico aroma de las ciruelas pasas y algo de alcohol. En boca no tiene mucho carácter, no tiene astringencia, su paso es muy liviano, la verdad que no me gustó.
Para el final lo mejor, el esperado postre, así que abrí una botella de Dulce de Viognier 2008 de la bodega Finca Las Moras.
Un tardío muy agradable, se trata de un vino de color verde muy claro, con aroma a damasco y miel en una forma sutil. En boca es obviamente dulce pero no empalagoso, muy agradable, buen compañero para el postre elegido, e ideal para estos últimos días de calor que estamos viviendo Es liviano, de un precio módico, una excelente opción.
Hasta la próxima cena o botella.
Samuel Julio Hirsch
Si es o no invención moderna,
vive Dios que no lo sé,
pero delicada fue
la invención de la taberna.
Porque allí llego sediento,
pido vino de lo nuevo,
midénlo, dánmelo, bébolo,
págolo y voyme contento.
Baltasar del Alcázar (1530-1606)