¿Qué vinos tomé esta semana? (81)
Sábado 13
Resucité una vieja receta, a raíz de la oferta de la semana de un supermercado. Se trata de costillas de cordero saltadas en aceite de oliva (previamente las salpimenté y luego las pasé por harina). Como era una cena sencilla, las acompañé con arroz que perfumé con unas hojas de Laurel.
A mí en general me gusta acompañar el cordero con Syrah, aunque la mayoría de los sommeliers o cocineros, desde que se dio el boom del Malbec, sumado a la moda del cordero patagónico, hacen hincapié en su maridaje, que no niego que es una buena opción, pero como siempre digo, lo importante es que cada uno tome lo que le gusta.
En esta ocasión abrí una botella de Saint Felicien Syrah 2004, de la bodega Catena Zapata.
Es la primera vez que tomo este vino aunque conozco perfectamente la bodega y varios de sus vinos. Me encontré con un vino de color violáceo oscuro, con un borde que comienza a amarronarse. Su aroma es el típico de la cepa: unas ciruelas pasas y moras. Al mismo tiempo hay unos resabios de su paso por madera, pero no son invasivos. La gran satisfacción la tuve durante su paso por boca, dado que éste es suave, delicado, untuoso y elegante.
Realmente me gustó mucho, inclusive su leve astringencia conjugó muy bien con el cordero, al punto de que una sola botella es poco para dos.
Hasta la próxima cena o botella.
Samuel Julio Hirsch
Cuando a la boca llega el vino,
en húmedo beso tranquilo,
su seda, su terciopelo y su sabroso tanino
todo tu sentir entrega.
Primero eres su amante,
por siempre, ya su amigo.
Anónimo