¿Qué vinos tomé esta semana? (54)
Sábado 11
Hoy cené algo nuevo, ravioles negros rellenos con salmón ahumado. Normalmente no soy de probar este tipo de pastas, no porque no me gusten sino que por lo general, estos rellenos tienen mucho queso y poco del producto especial, pero cuando los compré me aseguraron que solo tenía salmón y era verdad.
Junto con los ravioles debí improvisar una salsa pero la misma debía ser lo suficientemente suave como para no tapar el sabor de la pasta, para lo cual calenté crema con un cubo de mezcla de finas hierbas (de una famosa marca de sopas) junto con un poco de sal y pimienta.
Ahora le tocaba el turno al vino. Elegí Salentein Merlot Roble 2003. Como hacía un poco de frío después de la tormenta, elegí un tinto, no obstante que un Chardonnay hubiese combinado a la perfección.
Tenía un color bordó muy opaco con un borde teja oscuro, algo de alcohol residual existía, dado los 14. 5 grados del mismo. También un poco de quemado de su paso de madera, finalmente un dejo de ciruelas pasas pero casi imperceptibles. Por último durante su paso por boca, todavía poseía algo de astringencia para seguir peleando, pero no por mucho tiempo, ya que en la coma y, a mitad de la cena, ya se iban desvaneciendo. El resto de las sensaciones eran pobres. El vino apenas se podía tomar, quizás fue un gran vino, pero ahora ya no lo es. Lástima ya que en otras ocasiones he probado tanto esta cepa como otras de la bodega y son excelentes. Como conclusión debo advertir que, o el vino fue mal conservado previo a su venta, o no resistió la guarda, inclusive la combinación de ambas.
Hasta la próxima cena o botella.
Samuel Julio Hirsch
El que al mundo vino y no toma vino, ¿a qué vino? (Refrán popular)