El humo y el vino (1)
Voy a innovar un poco para no hablarles siempre sobre la comida y el vino. Pasaré a relatarles mi experiencia de fumador, debo aclarar que no fumo cigarrillos.
Desde los trece años hasta la famosa crisis de 2001 fumaba cigarros, preferentemente de origen europeo y, de vez en cuando, alguno de las islas del Caribe o Canarias, pero existen muchas diferencias y diversos nombres los cuales les trataré de explicar.
Para ello fui a una fábrica de puros que está en Belgrano1 y se llama Castro con la ayuda de uno de sus dueños iremos definiendo los diversos productos.
Habano: Se llaman así a los producidos exclusivamente en la isla de Cuba, de los cuales su gran mayoría son hechos a mano y de hoja entera, también se producen los que se conocen como “maquinados” que desde ya son armados con una máquina.
Puro: Es aquél que fue elaborado con tabacos de diferentes orígenes, inclusive tabaco cubano, también puede ser de hoja entera hecho a mano o maquinado, poseer diferentes combinaciones de tabaco al ser armado. Ampliaré más detalles en otras notas.
Cigarro: Es el que está elaborado, en su mayoría, con máquinas, no siempre con hojas enteras, a veces sólo la parte externa, por lo cual suelen hacerse con lo que se denomina picadura (algo así como hojas de tabaco molidas prensadas para darle forma al cigarro).
Más adelante les contaré sobre los diferentes tamaños, mezclas de tabaco y otros temas relacionados con ésta, otra de mis pasiones.
Una vez que sabemos qué estamos fumando, podremos pensar con qué lo vamos a degustar, por ejemplo:
Los habanos que son bien representativos del Caribe, principalmente, deben ser acompañados con ron, luego whisky o cognac y, al final con vinos con cuerpo y paso por madera. Pero dependerá de cada habano su maridaje.
Es preferible fumar después de comer o, eventualmente, con un aperitivo, pero lo más importante es que hay que disfrutar de ello como se disfruta de un vino ya que, en cierta manera su crianza o proceso de elaboración tiene muchos puntos en común.
En el caso de los puros se puede repetir el maridaje de los habanos pero por ejemplo los Castro que son elaborados con semilla cubana tienen un sabor terroso que combinará muy bien con vinos de cuerpo intermedio como un Malbec.
Finalmente los cigarros, dependiendo de su origen y dado que, en general son más suaves que los mencionados, tienen mayor cantidad de posibilidades, como el Syrah, Merlot e, inclusive, con un buen café.
Hasta la próxima cena o botella.
Samuel Julio Hirsch
A veces un cigarro es solamente un cigarro.
Sigmund Freud (1856-1939)
Notas:
- Barrio de la ciudad de Buenos Aires, Argentina [↩]
