¿Qué vinos tomé esta semana? (25)

Martes 5 almuerzo diferente. Como continuamos con las vacaciones de los niños, tengo que llevarlos a todos lados. Entonces fuimos a almorzar a Casimiro. Para quien no lo conozca, es un restaurante que tiene la particularidad de tener una división vidriada a lo largo del mismo adonde se depositan a los chicos. Allí los alimentan y entretienen mientras uno almuerza, cena o toma el té.
No es la primera vez que voy, es para ir de vez en cuando, porque si bien el servicio es muy bueno y la parte de restaurante esta bastante bien, cuesta sus buenos pesitos.
En mi caso pedí primero una ensalada, y luego un plato de lomo con mollejas salseadas acompañadas por un cuadrado de milhojas de papa y estaba todo muy rico.
Bueno vamos a lo principal: el vino que yo pedí no estaba en la carta por lo cual ya me compliqué el almuerzo. Así que tuve que pedir una alternativa segura (aunque me parece que la recargaron un poco, me refiero al costo). Se trató del vino de la bodega Graffigna Centenario Cabernet Sauvignon 2004, un clásico.
Quiero aclarar que esta es una de nuestras bodegas tradicionales que dejó de ser de capitales argentinos hace muchos años. Sin embargo sigue haciendo las cosas bien. También cabe remarcar que es sanjuanina.
Este vino nunca me ha defraudado y esta vez tampoco, salvando el hecho de que me lo cobraron $45. Normalmente tiene una excelente relación precio-calidad.
Paso a describir: su color era un rojo oscuro, pero con un borde levemente amorronado, en nariz su característico pimiento estaba un poco apagado y finalmente en boca era untuoso aunque ya prácticamente no tenía astringencia. Pero para el plato que pedí era óptimo, inclusive para el volcán de chocolate del postre se porto muy bien. Hay que tener en cuenta la añada y que tampoco tenemos muchos antecedentes de vinos sanjuaninos con mucha guarda, no obstante este hasta ahora se la bancó.
Hasta la próxima cena o botella.

Samuel Julio Hirsch

¿Te gustó? Compartilo:

Escriba un comentario




Powered by Adsense Float